¿Cómo crees que han influenciado las redes sociales en el estallido social de Chile? 

El estallido social tiene varios gatillantes. Uno de ellos claramente es la condición material de las personas; el precio de los medicamentos, de los bienes básicos, alimentos, las pensiones los sueldos. En general creo que se trata de un movimiento anti “políticas neo-liberales”. Eso explicaría toda ésta situación. 

Pero por otro lado, el estallido también da cuenta de una institucionalidad que no es capaz de responder frente a esas demandas, por lo que se ha producido una política muy ensimismada; que sólo se ve a sí misma. En ésta las personas no ven la posibilidad de canalizar sus propias demandas. 

Ésto ha hecho que el movimiento sea particularmente inorgánico, a diferencia de otras ocasiones, como la revuelta estudiantil del 2011; la cual convocaba a los estudiantes bajo la Confech, la ACES o la CONES. Esto daba la oportunidad a los políticos de establecer mesas de diálogo, lo cual no es posible ahora. 

Todo lo anterior hace que los movimientos no sean convocados a través de una figura establecida, sino que por autogeneración. Aparece un afiche, el cual se difunde, desencadenando finalmente en marchas; a las cuales se suman diferentes organizaciones sindicales o de otro tipo. En todo ésto las redes sociales han jugado un rol muy importante, como facilitadores de expresión de dicha “masa inorgánica”. 

Además, las redes sociales han sido fundamentales al momento de denunciar las gravísimas violaciones a los DDHH que estamos viviendo en éste momento en el país. Cosas que nuestra generación nunca pensó que iba a vivir. 

 El hecho de que todos hoy día tengamos una “camarita”, ha hecho que el registro de ello se haya hecho más patente. Ésto será clave al momento de establecer el proceso de verdad y justicia venidero. Las diversas iniciativas que existen, o se están construyendo, en un esfuerzo por preservar éstos datos, serán fundamentales ya que se transformarán en prueba de lo acontecido. 

Al mismo tiempo, las instituciones han hecho eco de éstas nuevas formas de denunciar. La Fiscalía, las defensorías y el INDH, a través de sus redes sociales no sólo publican estadísticas para mantener informada a la población, sino que los canales de denuncia se han habilitado a través de esa vía. 

¿Cuál es el aspecto negativo del movimiento en las redes sociales? 

El movimiento se ha visto rodeado bajo el concepto de lo que se conoce como “desinformación”; concepto que engloba no sólo noticias falsas, sino también aquellas extremadamente partidarias a causas políticas, sesgadas en sus hechos o incluso sacadas de contexto. 

Un ejemplo de ésto, son aquellos afiches construidos bajo una estética que escapa claramente del movimiento social, parecidos a eventos de discoteque, los cuales se difundieron a través de redes sociales; lo que en el contexto del movimiento social se hace particularmente perjudicial. El sesgo de información se hace aún más difícil de identificar, incluso con comunicados falsos de los militares, o de partidos políticos rondando por las redes sociales. 

¿Ha existido una vulneración de los derechos digitales a lo largo del estallido social en Chile? 

Nosotros, como ONG Derechos Digitales, hemos estado monitoreando sitios web en tanto a bloqueos a ciertas redes o ralentización; los cuales no hemos identificado. Han habido ocasiones en donde el servicio si ha sido más lento, pero eso se ha debido a malas configuraciones y no a medidas que ha tomado el Gobierno. 

A nivel de intervención en dispositivos, nosotros no podemos investigar ya que se necesita un peritaje. En el caso de existir un malware que se estuviera extendiendo a través de redes sociales, que interviniera las comunicaciones de los smartphone, y fuera por parte del Gobierno, estaríamos a hablando de gravísimas violaciones a los DDHH.

Otro aspecto de la censura en redes sociales, es la bajada de contenido en éstas mismas. Esto se puede generar por dos mecanismos; el incumplimiento de condiciones, como material con desnudos o extremadamente gráfico y violento. Ciertas plataformas bajan también contenido si lo encuentran sospechoso, lo cual puede ocurrir cuando una cuenta inactiva repentinamente comienza a subir una gran cantidad de información. 

La otra forma dentro de ésta bajada de contenido, es la de que opositores al movimiento hayan organizado campañas masivas de denuncias para que no se masifique dicho contenido, bajo los argumentos de “incitar al odio”, o de “violación de propiedad intelectual”; denuncias a las cuales las plataformas prefieren eliminar el contenido antes de enfrentarse a una demanda. 

¿Cuáles son los principales consejos que podrías entregar para evitar la desinformación en éste periodo de demandas sociales? 

El primero es identificar la fuente. Asegurarse de que provenga de sitios oficiales de las instituciones a cargo del tema en cuestión. 

Otra es la utilización de la búsqueda de imagen a la inversa, para corroborar si la imagen que se disponen son realmente actuales y que no sean sacadas de contexto. 

Lo último, es verificar la veracidad de la fuente; es decir, indagar en si la fuente tiene cierto prestigio o credibilidad dentro de los medios y no confiar de sobremanera en sitios que no parecen especializarse en contenido sino que continúan buscando solamente visitas.